jueves, 16 de febrero de 2012

One week

¿Qué harías si tuvieras un día, una semana, un mes para vivir?


"Cuando encuentras esos raros momentos de claridad, esos flashes con los que el universo cobra sentido, intentas desesperadamente aferrarte a ellos. Son los salvavidas para los tiempo más oscuros, cuando la incomprensible naturaleza de la vida te puede completamente llevar a la perdición.


Entonces la pregunta se convierte, o debería haber sido siempre: ¿Qué harías su supieras que sólo tienes un día, o una semana, o un mes de vida? ¿A qué vida te aferrarías? ¿Qué secreto contarías? ¿ Qué banda verías? ¿ A qué persona declararías tu amor? ¿Qué deseo harías realidad? ¿ A qué local exótico irías a por un café? ¿Qué libro escribirías?


ESFORZARSE, BUSCAR, ENCONTRAR, Y NO CEDER. "


Michael Mc Gowan. One week


Últimamente son muchos los libros que leo y películas que veo que tratan este tema. ¿Dónde está la felicidad? ¿Hacemos realmente lo que queremos? ¿O si, por el contrario nos diesen una noticia como que nos queda una semana de vida, tendríamos el deseo de cambiarlo todo? ¿De hacer esas cosas que no nos atrevemos, porque en el fondo nos molesta reconocer (aunque lo sepamos) que dejamos de hacerlas porque buscamos ante todo una seguridad, una estabilidad?

Son cosas que desde luego dan que pensar. Por supuesto que si tienes previsto (como la mayoría tenemos) vivir por un largo periodo de tiempo hasta que nos visite la Inevitable, hay planes a largo plazo, o cosas que prevés hacer en unos meses (también me apetece a mí tomarme unas vacaciones en mitad de febrero, pero tengo unas responsabilidades. La cuestión, en mi opinión, trata de tener unas responsabilidades, pero elegirlas libremente (y esto quiere decir sin ningún tipo de presión). Lo complicado se halla en que muchas veces esa presión la tenemos tan arraigada en nuestro subconsciente que no nos damos cuenta. Entonces nos encontramos ante una situación de incomodidad, de tensión interna, que se ve aumentada por el hecho de desconocer la fuente de ese desequilibrio. ¿Qué podemos hacer entonces? Si nos dejamos llevar por lo que queremos, puede que nunca consigamos esa estabilidad y eso nos da miedo. Si, por otra parte, elegimos la senda de la estabilidad, nos quedamos con las ganas de hacer lo que realmente queremos.

¿Hace falta que se dé una situación límite para comprender este problema interno? No lo creo, profundizando y efectuando un auto-análisis podemos llegar a una conclusión y tratar de equilibrar esta tensión. El problema con que  muchas personas se encuentran es que viven en una especie de burbuja que las protege de ese mundo oscuro e interior que tienen dentro, de esa divergencia, como si llevasen un paraguas en un día de lluvia. Viven sin vivir: sumisos en las mismas rutinas sociales, laborales, leen libros y ve la tele para olvidarse de pensar, engañarse, decirse a sí mismos que son felices, que lo tienen todo, cuando en su interior se encuentran vacíos, deseando la vida de otros. Critican al amigo del amigo. o hablan de él con ironía, porque se ha "salido" de lo socialmente establecido, pero realmente envidian tener el valor para tomar esa decisión. Y eso es lo que falta: valor, perder el miedo a vivir.